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| Para evitar la resistencia en los cultivos de flores |
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A mediados del mes de marzo, Helge Sierotzki, el líder del equipo de Fungicidas en investigación de resistencia y biología molecular de Syngenta, con sede en Basilea (Suiza), estuvo en Bogotá en donde dio una conferencia acerca de los fungicidas para los ornamentales a técnicos y floricultores de la región. Sierotzki compartió con la audiencia algunos casos que le sirvieron para ilustrar las investigaciones que ha desarrollado la Compañía en los últimos años, para aportar soluciones y recomendaciones a los floricultores alrededor del mundo.
Por ejemplo, el experto señaló que desde 1981 hasta 2005 Syngenta investigó en Irlanda la frecuencia de la resistencia cada año, cuando ésta empezó a aparecer. Entonces, se hizo necesario utilizar mezclas en lugar de aplicar un solo fungicida (como Metalaxyl, el cual era el único que se utilizaba). Sin embargo, “como la resistencia continuó apareciendo a pesar de las mezclas, la nueva recomendación de Syngenta fue continuar con éstas y reducir el número de aplicaciones en determinados momentos o estaciones, lo cual dio como resultado una caída significativa en la problemática”, señaló.
Sierotzki también expuso otro caso que demostró la importancia de seguir estrictamente las recomendaciones de los expertos. Éste fue en 1990 en Finlandia, cuando se logró convencer a los agricultores de hacerlo para disminuir la alta resistencia que los aquejaba (el 60% de la población era resistente). El resultado fue sorprendente, pues hoy prácticamente no tienen este problema.
Además de la utilización de mezclas para el manejo de la resistencia, Syngenta recomienda la formulación de evaluaciones de riesgo que permitan determinar ciertas características y el grado de resistencia de los cultivos. Sierotzki explicó los tres niveles de clasificación de riesgo que existen: riesgo alto, que pueden desarrollar resistencia contra muchas clases de fungicidas en periodos de tiempo muy cortos; riesgo intermedio, que pueden desarrollar resistencia pero no tan rápido; y riesgo bajo, que nunca desarrollan resistencia contra ningún compuesto. No obstante, reiteró que en cualquiera de estos niveles de clasificación, el manejo de la resistencia es absolutamente necesario.
“Lo anterior ayuda al posicionamiento del riesgo de los diferentes patógenos contra los diferentes fungicidas, lo cual a la vez contribuye al manejo efectivo de la resistencia, y al crecimiento sano y productivo de los cultivos”, agregó.
Para finalizar el encuentro, hubo un espacio en el cual los asistentes hicieron preguntas al experto, relacionadas con el cuidado de sus cultivos. Sierotzki dio respuestas a cada caso en particular, pero siempre insistió en la importancia de asesorarse de un experto, seguir sus recomendaciones y tener presentes las buenas prácticas agrícolas que previenen la aparición de patógenos, y/o permiten su control oportuno y efectivo, en caso de llegar a presentarse.
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