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| Protección de Cultivos |
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| Los Fungicidas |
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Previenen y curan enfermedades que pueden tener serios efectos adversos en el rendimiento de los cultivos y su calidad. Los principales mercados son las frutas y vegetales, cereales y arroz.
Las enfermedades en las plantas son causadas por una gran variedad de patógenos. Por lo tanto, esto requiere muchos productos usados en combinación o serie para controlar la amplia variedad de problemas en formas que minimicen la oportunidad de crear resistencia.
En los años recientes, entre pocos ingredientes activos nuevos, se ha desarrollado e introducido una innovadora generación de fungicidas –strobilurins- con el fin de mejorar el control en las enfermedades claves de las plantas tales como moho, oídio, tizón tardío, rynchosporium, mancha en red y mancha ocular (eyespot). |
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| Los Herbicidas |
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Previenen o eliminan la maleza y por lo tanto reemplazan o reducen la remoción de maleza manual o mecánica. Dado que reducen la necesidad de cultivar, los herbicidas también pueden prevenir la erosión de suelos y la pérdida de agua.
Los herbicidas pueden dividirse en dos categorías:
- Herbicidas Selectivos:
pueden aplicarse directamente en cultivos específicos sin causarles daños.
- Herbicidas No Selectivos (NSH por sus siglas en inglés):
eliminan todas las plantas (si son absorbidos por el tejido verde). En recientes desarrollos, algunos NSH pueden ahora ser usados de la misma forma como los Herbicidas Selectivos en cultivos que sean genéticamente modificados con el fin de hacerlos tolerantes a herbicidas específicos.
- Insecticidas: Insectos como las orugas y afididos pueden reducir significativamente los rendimientos de los cultivos y la calidad a través de su alimentación. Los insecticidas ayudan a minimizar este daño mediante el control de plagas de insectos.
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